Dejas de ser la única persona que sabe cómo funciona tu negocio cuando sacas de tu cabeza el criterio que hoy solo vive ahí y lo conviertes en algo que existe fuera de ti: procesos descritos, decisiones documentadas, formas de trabajar que otro podría seguir. Mientras todo dependa de tu memoria y tu...
Terminas siempre lo que prometes a un cliente y casi nunca lo que te prometes a ti. Entregas a tiempo el trabajo ajeno, cumples cada plazo que has dado a otro, y sin embargo tu web sigue a medias, tu lista sin construir y ese proyecto que cambiaría tu negocio lleva meses parado. La razón no es falta...
Una lista de clientes que es solo tuya vale más que tu mejor mes de facturación, porque es el único público al que puedes volver a hablar cuando quieras, sin pedir permiso a nadie y sin pagar por el acceso. No es una cifra en una hoja, es la diferencia entre depender de que cada mes lleguen clientes...
El miedo a subir tus precios casi nunca está donde crees. No está en tus clientes, está en ti. Cuando un profesional con experiencia se plantea cobrar más, imagina una avalancha de bajas, reproches y clientes huyendo. En la práctica, una subida razonable y bien explicada rara vez espanta a los clien...
Antes de que un cliente te llame, ya te ha buscado. Escribe tu nombre, mira lo que aparece y se forma una opinión sobre ti sin que tú estés delante. Lo que encuentra, o lo que no encuentra, decide buena parte de la contratación antes de la primera conversación. Por eso tu rastro digital no es un com...