El cliente de asesoría y el cliente de proyectos son personas distintas en la misma persona. No en el sentido de que sean dos individuos diferentes, sino en el tipo de relación que construyen con el profesional al que contratan. Lo que el cliente de asesoría pide que el de proyectos nunca pediría no...
Un proyecto termina. Un acuerdo de asesoría, si está bien construido, no tiene por qué hacerlo. Esa diferencia, que parece solo de formato, tiene implicaciones prácticas muy relevantes: en la previsibilidad de los ingresos, en el tipo de trabajo que se hace, en el perfil de cliente que se atrae y en...
Muchos profesionales con experiencia que intentan crear un modelo de asesoría mensual acaban construyendo, sin saberlo, un trabajo por horas con cuota fija. La diferencia entre los dos no está en el nombre ni en la frecuencia de las reuniones. Está en qué se compra, cómo se define el éxito y cuál es...
Hay un momento en la relación con un cliente que casi ningún profesional identifica a tiempo. Es el momento en que lo que el cliente necesita de ti deja de ser el trabajo que ejecutas y pasa a ser la forma en que piensas sobre su situación. El cliente sigue pagando, la relación sigue funcionando, pe...
Hay dos formas de monetizar el conocimiento profesional. La primera vende resultados concretos: un plan, una auditoría, un proyecto ejecutado con entregables definidos. La segunda vende algo más difícil de describir, pero considerablemente más valioso: acceso al juicio de quien ya cometió los errore...