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Se cobra igual que a cualquier otro cliente, y se acuerda antes de empezar. Con un amigo el problema casi nunca es la tarifa: es que la confianza ocupa el sitio que debería ocupar el encargo, y entonces no hay alcance escrito, ni plazo, ni una fecha clara de fa...
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Pasa que el encargo parece un proyecto y en realidad es un aval. El cliente ya sabe lo que va a hacer, y lo que compra no es tu criterio sino tu firma debajo del suyo. Se puede aceptar ese trabajo, y a veces conviene, pero no con el precio, el alcance ni las ex...
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Se le cobra el precio de hoy y se le explica por qué, sin pedir disculpas y sin abrir una negociación que nadie ha pedido. Un cliente que vuelve después de años no está retomando un acuerdo antiguo: está abriendo uno nuevo con otra persona, porque ni el encargo...
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Pasa que tu criterio queda reducido a un acta que no escribiste tú. El resumen automático se guarda, se reenvía a quien no estaba y se relee meses después cuando algo se discute, mientras que tus matices, tus condiciones y tus advertencias se quedan en la reuni...
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Cuando la persona que te contrataba se va y llega otra, la relación vuelve a empezar aunque el contrato siga vigente. Lo que te sostenía era la confianza acumulada con alguien concreto, y esa confianza no se hereda. Lo primero que hay que asumir, sin dramatizar...