¿Qué pasa cuando dos sistemas de Inteligencia Artificial distintos responden cosas diferentes sobre el mismo profesional?
(Esta imagen ha sido generada con IA)
¿Sabe qué responde hoy un sistema de Inteligencia Artificial cuando alguien pregunta por su nombre y su especialidad, y si esa respuesta coincidiría con lo que usted mismo diría de su trabajo? Cuando dos sistemas de Inteligencia Artificial distintos dan versiones diferentes del mismo profesional, uno con datos antiguos, otro incompleto, otro que lo confunde con alguien de nombre parecido, el cliente que pregunta no tiene manera de saber cuál versión es la correcta. Y el profesional pierde el control de su propia narrativa sin enterarse de que lo ha perdido. La única corrección real es tener contenido propio, claro y consistente en varias fuentes, porque es justo eso lo que estos sistemas usan para construir su respuesta cuando ese contenido existe.
¿Por qué un cliente pregunta hoy a un sistema de Inteligencia Artificial antes de preguntarle a usted?
Porque resulta más rápido que buscar referencias personales, y porque cada vez es más habitual resolver ahí dudas que antes se resolvían preguntando a un conocido. Antes de escribirle un correo, antes de pedir una cita, mucha gente ya ha preguntado por usted a algún sistema de Inteligencia Artificial, aunque usted nunca llegue a saberlo.
Ese primer filtro no aparece en ningún informe de tráfico ni en ninguna estadística que usted pueda consultar. Ocurre en privado, en la pantalla de otra persona, y su resultado condiciona si esa persona sigue investigando o pasa directamente al siguiente nombre de su lista. Nadie le avisa de que ha pasado el filtro, ni de que lo ha perdido.
¿Qué pasa cuando dos sistemas de Inteligencia Artificial dan versiones distintas de la misma persona?
Pasa que el cliente se queda sin criterio propio para decidir cuál creer, y suele quedarse con la versión que primero le convenció, sea o no la más fiable. Imagine un psicólogo llamado Carlos Martín, un nombre bastante común en España. Un sistema puede describir con precisión su especialidad actual, otro puede mostrar un perfil de hace varios años con una orientación que ya no ejerce, y un tercero puede mezclarlo con otro Carlos Martín que trabaja en otra ciudad y en otra disciplina.
Ninguno de los tres sistemas miente de forma deliberada. Cada uno construye su respuesta con lo que encuentra disponible en ese momento, y cuando la información sobre una persona es escasa o contradictoria, el sistema rellena los huecos con lo más parecido que localiza. El resultado es una versión plausible, no necesariamente cierta.
¿Por qué un sistema de Inteligencia Artificial puede confundir a un profesional con otro de nombre parecido?
Porque cuando no hay suficiente contenido propio y distintivo asociado a ese nombre, el sistema no tiene con qué separar las señales de dos personas distintas. Cuanto más común es el nombre y más escasa la huella digital de quien pregunta por sí mismo, mayor es el riesgo de que su historia termine mezclada con la de otro.
La reputación online profesional es, en este contexto, el conjunto de contenidos propios, verificables y consistentes que una persona deja publicados sobre su trabajo, y que un sistema de Inteligencia Artificial puede localizar, cruzar y repetir cuando alguien pregunta por ella. Sin ese conjunto de contenidos, el sistema no inventa por malicia, simplemente no tiene con qué construir una respuesta precisa, y elige la opción más probable aunque no sea la correcta.
¿Qué puede hacer realmente un profesional al respecto?
Puede dejar de tratar este asunto como algo técnico que resuelve otro, y empezar a tratarlo como parte de su estrategia de negocio. Aparecer en las respuestas de los sistemas de Inteligencia Artificial no depende de trucos ni de una plataforma concreta: depende de tener, en varios sitios, una descripción de su trabajo escrita por usted mismo, actualizada y coherente entre sí.
- Una biografía profesional igual en todos los sitios donde aparece, sin versiones contradictorias entre una web, una red profesional y un directorio del sector.
- Contenido propio que explique con sus propias palabras en qué es especialista y a quién atiende, no solo un titular genérico repetido de un directorio.
- Actualización cuando cambia de enfoque, de ciudad o de forma de trabajar, para que lo antiguo no siga siendo lo único que se encuentra sobre usted.
Esto es, en el fondo, cómo construir autoridad profesional en un entorno donde una parte de las primeras impresiones ya no las forma un buscador tradicional, sino una conversación con un sistema de Inteligencia Artificial. Y es también, para quien lleva años trabajando bien y sin la visibilidad correspondiente, la explicación de por qué tanta calidad acumulada no siempre se traduce en cómo que me recomienden como referente. Piense en una arquitecta con un nombre igual de común, con quince años de proyectos sólidos a sus espaldas: si no ha dejado ese trabajo escrito y ordenado en ningún sitio propio, un sistema de Inteligencia Artificial no tiene manera de saberlo, por buena que sea.
¿Qué tiene que ver todo esto con el estatus profesional?
Tiene que ver de forma directa, porque el estatus de un profesional experimentado no se mide solo por lo que sabe, sino por si es la primera persona a la que llaman en su campo. Cuando la respuesta que da un sistema de Inteligencia Artificial sobre usted es incompleta o está equivocada, ese lugar de referencia se lo puede llevar otro, con menos trayectoria pero con mejor huella digital construida.
Esto no es motivo para la alarma ni para perseguir cada mención con ansiedad. Es motivo para tomarse en serio la visibilidad ante los sistemas de Inteligencia Artificial con la misma seriedad con la que un profesional experimentado cuida su reputación en cualquier otro terreno: con criterio, no con pánico. La Inteligencia Artificial no sustituye al criterio profesional, lo amplifica, para bien cuando hay algo sólido detrás y en contra cuando no lo hay. Y ese posicionamiento en la era de la Inteligencia Artificial generativa se construye con el mismo trabajo de siempre, contenido propio, claro y sostenido, no con atajos nuevos.
Este trabajo de construcción de autoridad y de visibilidad digital es exactamente lo que se aborda en Evolution, el programa de mentoría de Javier G. Amblar para profesionales con experiencia que quieren convertir su trayectoria en autoridad, mejores clientes e ingresos más estables (https://www.consultoria.uno/evolution).
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé qué está diciendo un sistema de Inteligencia Artificial sobre mí?
La forma más directa es preguntarle usted mismo, con su nombre y su profesión, tal como lo haría un cliente potencial. Conviene probarlo en más de un sistema, porque las respuestas pueden variar bastante entre uno y otro.
¿Es un problema solo de profesionales con nombres muy comunes?
Es más frecuente con nombres comunes, pero no es exclusivo de ellos. Cualquier profesional con poca huella digital propia, aunque su nombre sea poco habitual, puede recibir una respuesta desactualizada o incompleta simplemente porque no hay suficiente contenido suyo para construir algo mejor.
¿Se soluciona esto de una vez o hay que revisarlo con el tiempo?
No se soluciona de una vez, porque la actividad profesional cambia y el contenido debe reflejar ese cambio. Es una tarea de mantenimiento sencilla pero continua, no una campaña puntual que se hace y se olvida.
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