Lo que rechazas define tu posicionamiento con más precisión que cualquier cosa que hayas escrito en tu web o en tu perfil de LinkedIn. Cada vez que dices que no a un proyecto, estás trazando en silencio los límites de tu especialidad, el nivel mínimo que estás dispuesto a aceptar y el tipo de trabaj...
Deberías dejar marchar a un cliente cuando te quita de forma sostenida más de lo que te aporta, y ese desgaste empieza a contaminar tu trabajo con los demás. No hablo de un mal día ni de un encargo complicado, eso es parte del oficio. Hablo del cliente que, mes tras mes, consume una cantidad de ener...
Aceptar a cualquier cliente te está haciendo más pobre porque tu capacidad es limitada y cada cliente equivocado ocupa el sitio, las horas y la energía de uno bueno. En un negocio de servicios no se pierde dinero solo con los gastos: se pierde, sobre todo, con lo que dejas de ganar mientras atiendes...