Tus ingresos suben y bajan como una montaña rusa porque tu negocio cobra por trabajo entregado y no por valor recurrente. Cada mes empiezas casi de cero: facturas lo que vendes y vendes lo que tu tiempo permite. Cuando tienes encargos, el mes va bien; cuando se vacía la agenda, el mes va mal, y ning...
Facturar más no significa ganar más porque la facturación mide lo que entra y el beneficio mide lo que queda, y entre una cosa y otra hay un mundo. Un negocio puede subir sus ventas año tras año y, al mismo tiempo, dejar cada vez menos dinero limpio en el bolsillo de su dueño, porque ese crecimiento...
Aceptar a cualquier cliente te está haciendo más pobre porque tu capacidad es limitada y cada cliente equivocado ocupa el sitio, las horas y la energía de uno bueno. En un negocio de servicios no se pierde dinero solo con los gastos: se pierde, sobre todo, con lo que dejas de ganar mientras atiendes...