Depender de un cliente grande es el mayor riesgo de tu negocio porque pone una parte enorme de tus ingresos en manos de una decisión que tú no controlas. Mientras ese cliente esté contento, todo parece estable y holgado. Pero su marcha, que puede ocurrir por motivos que nada tienen que ver contigo, ...
Aceptar a cualquier cliente te está haciendo más pobre porque tu capacidad es limitada y cada cliente equivocado ocupa el sitio, las horas y la energía de uno bueno. En un negocio de servicios no se pierde dinero solo con los gastos: se pierde, sobre todo, con lo que dejas de ganar mientras atiendes...
Si no puedes predecir, ni siquiera de forma aproximada, cuántos clientes nuevos tendrás el mes que viene, tu negocio no tiene un sistema comercial: tiene suerte acumulada. La buena noticia es que la previsibilidad no es un don de las grandes empresas. Es el resultado de tener fuentes de clientes med...
Si tus clientes llegan a través de una plataforma, no son del todo tuyos: son de la plataforma. Tú pones la experiencia, el trabajo y la reputación; ella pone las reglas, decide quién te ve, cuánto pagas por aparecer y si mañana sigues existiendo en sus resultados. Un negocio construido sobre canale...
Si tu negocio se para el día que tú te paras, no tienes un negocio: tienes un trabajo muy bien disfrazado. La diferencia no es el ingreso ni el prestigio, es la dependencia. Mientras todo pase obligatoriamente por ti, tienes un techo de horas, un riesgo personal alto y muy poca libertad, por bien qu...