¿Tienes un negocio o un trabajo muy bien disfrazado?
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Si tu negocio se para el día que tú te paras, no tienes un negocio: tienes un trabajo muy bien disfrazado. La diferencia no es el ingreso ni el prestigio, es la dependencia. Mientras todo pase obligatoriamente por ti, tienes un techo de horas, un riesgo personal alto y muy poca libertad, por bien qu...